viernes, 23 de enero de 2009

Dos ranas en la nata


Había una vez dos ranas que, sin saber como, estaban en un cuenco de nata. Las dos pataleaban con fuerza para no hunirse y como consecuencia morir. La primera rana se canso a los diez o quince minutos. La otra, en cambio, siguió pataleando durante un par de horas la nata se convirtió en mantequilla y la otra rana pudo salir sana y salva del cuenco .

Moraleja: no hay que rendirse nunca.

Princesita

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